martes, 20 de noviembre de 2012
Los obispados
Una diócesis titular en la Iglesia Catolica Romana es un obispado o arzobispado del que hoy existe unicamente su título y es conservado su recuerdo.Una sede titular en la Iglesia Católica Romana es una Diócesis o Archidiócesis que hoy existe únicamente en su título. Está a cargo de un obispo titular o arzobispo, quien no es un obispo diocesano ordinario sino que es un oficial de la Santa Sede, un obispo auxiliar, o la cabeza de una jurisdicción que es equivalente a una diócesis bajo el Derecho Canónico. A un obispo que no tiene autoridad propia sobre una diócesis existente le es normalmente dada una sede titular por el Papa. Anteriormente a los obispos coadjutores les otorgaban una sede titular, pero hoy se les otorga el título de la diócesis o archidiócesis de la que ellos son coadjutores. A los obispos y arzobispos retirados les fueron dadas también sedes titulares pero la práctica común actual es llamarlos obispo emérito (o arzobispo emérito) de la sede de la cual se retiraron.
La conquista de Michoacan y Yucatan
Por el occidente algunos capitanes de Cortes, principalmente Cristóbal de Olid, Gonzalo de Sandoval y Francisco Cortes de San Buena Aventura lograron pacificar las poblaciones indígenas de Colima, Michoacán, Jalisco y Nayarit, en los años que siguieron a la caída de Tenochtitlan. En 1522 Cortes envío una expedición para someter a los pueblos de Colima. Las tropas encabezadas por Juan Rodríguez de Villafuerte fracasaron después de algunas batallas y solo se logro su conquista con el refuerzo de Gonzalo de Sandoval. Hacia el sur, un grupo comandado por Pedro de Alvarado salio de México en 1523, cruzando por Oaxaca y Chiapas hasta llegar a tierras de Guatemala, cuya conquista consumaron en 1524.
Ese mismo año, Hernán Cortes emprendió una expedición a las Hibueras (actualmente Honduras) para someter la rebelión de su enviado Cristóbal de Olid. Después de un penoso viaje, se encontró con que Olid ya había muerto. A su retorno a la Ciudad de México en 1526, se le inicio un juicio para juzgarlo por los crímenes que le imputaban sus enemigos, por lo que tuvo que embarcarse hacia España para defender su conducta ante el Rey. Mientras tanto, ejerció el poder una Audiencia Gobernadora formada por cuatro oidores y un presidente, cargo que recayó en Nuño de Guzmán.
En 1529, ante el inminente regreso de Cortes como capitán general de la Nueva España , Guzmán renuncio a su puesto y emprendió una expedición de conquista hacia el noroeste. En su transito por Michoacán, las tropas de Niño de Guzmán cometieron grandes atropellos en contra de los purépechas, que ya estaban sometidos al poder español. El canzonci o gobernante Tangaxoan, que los recibió en paz, fue torturado y ejecutado. La expedición continuo su camino por los cuales estados de Guanajuato,
Jalisco, Colima, Nayarit y Sinaloa. Al tiempo que arrasaba con los poblados indígenas, Guzmán fundo las ciudades de Guadalajara, Tepic y Culiacán como avanzadas españolas del territorio al que se nombro Nueva Galicia. Nuño de Guzmán fue destruido, apresado y juzgado por sus crímenes en 1536, permaneciendo en prisión hasta su muerte.
Cristóbal de Oñate, gobernador de la Nueva Galicia , comisiono a Juan de Tolosa para que emprendiera la conquista de Zacatecas en 1541. Este lugar se convirtió en unos de los puntos más importantes del país por su riqueza minera, gracias a lo cual se desarrollaron importantes poblaciones en el camino hacia la Ciudad de México, como Querétaro, Aguascalientes y la Villa de San Miguel.
En la zona maya de Campeche y Yucatán, otro capitán de Cortes, Francisco de Montejo, intento en 1527 la conquista de esas regiones pero no pudo lograrlo. Sin embargo, su hijo y su sobrino pudieron finalizar esa conquista. La ciudad de Campeche fue fundada en 1540 y Mérida en 1542.
La evangelizacion de los Indios en La nueva España
La evangelización en
la Nueva España, también llamada por Robert Ricard conquista
espiritual, fue un proceso que implicó mediante la enseñanza de la religión católica en los territorios de la Nueva España, la transmisión de la cultura occidental. La religión
católica fue un elemento clave en la expansión del Imperio español y
punto fundamental en su desarrollo posterior al ser la Iglesia Católica un aliado político de los españoles y
los conquistadores, quienes justificaron en todo momento sus acciones
expansivas en el derecho divino y
la enseñanza de la fe católica para los infieles.
En el caso
de la Nueva España la
enseñanza de la religión fue una necesidad primordial al tener enormes núcleos
de población en Mesoamérica con un grado avanzado de desarrollo religioso, así
como estados teocráticos y prácticas opuestas a principios
religiosos occidentales como el sacrificio
humano y la poligamia.
Millones de indígenas tenían que ser adoctrinados en el catolicismo por el Imperio español para
dos fines fundamentales: la salvación eterna, el Credo católico y la integración inmediata a
los usos occidentales.
Sociedad Novohispana
La sociedad novohispana, derivada del mestizaje, estuvo conformada por un gran abanico étnico. Su
estratificación respondió a categorías étnicas que
enmarcaron fuertes diferencias culturales. En la cúspide de la pirámide social estaban los españoles
peninsulares, seguidos en orden por los criollos, las castas, los indios y los
negros.
Los españoles o peninsulares eran aquellos que habían nacido en España. Ellos eran quienes acaparaban los puestos políticos y administrativos más importantes de la Nueva España. Mientras, los criollos eran los hijos de españoles nacidos en la Nueva España y, a pesar de que la mayoría de ellos recibían educación formal en seminarios y colegios, no tenían acceso a las esferas de poder.
Las castas estaban conformadas por todas las mezclas étnicas entre españoles, criollos, indios, negros y los descendientes de cada uno. Los mestizos fueron el resultado de la unión entre españoles e indígenas.
Los españoles o peninsulares eran aquellos que habían nacido en España. Ellos eran quienes acaparaban los puestos políticos y administrativos más importantes de la Nueva España. Mientras, los criollos eran los hijos de españoles nacidos en la Nueva España y, a pesar de que la mayoría de ellos recibían educación formal en seminarios y colegios, no tenían acceso a las esferas de poder.
Las castas estaban conformadas por todas las mezclas étnicas entre españoles, criollos, indios, negros y los descendientes de cada uno. Los mestizos fueron el resultado de la unión entre españoles e indígenas.
La encomienda
La encomienda consistía en la asignación, por parte de la corona, de una determinada cantidad de aborígenes a un súbdito español, encomendero, en compensación por los servicios prestados. Tras esto, el encomendero se hacía responsable de los nativos puestos a su cargo, los evangelizaba, y percibía los beneficios obtenidos del trabajo que realizaban los nativos.
La Colonia
La colonización de América no se desarrolló en una sola época, ni tuvo las mismas características en todas partes. En primer lugar se llevó a cabo la colonización española y la portuguesa y posteriormente se dieron la colonización inglesa y la francesa.
La colonización española
Los españoles se establecieron a lo largo de casi tres siglos en un vasto territorio, que va desde la alta California y Florida, en el actual Estados Unidos de América, hasta el extremo sur de América.
Los españoles impusieron a sus colonias la religión católica, su idioma y las leyes de su país. Los territorios colonizados eran considerados un dominio de los reyes de España, quienes designaban a las autoridades que debían gobernar las colonias.
Muy pronto se inició en esas tierras un lento proceso de cambio racial y cultural. Los europeos, los pueblos indios y los africanos traídos a América se fueron mezclando, hasta que a finales del siglo XVIII los descendientes de esas uniones -llamados mestizos- ya eran tan numerosos o más que los indígenas en Iberoamérica.
También cambiaron poco a poco las formas de vida y las costumbres. La mezcla de influencias culturales produjo algo nuevo, que ya tenía rasgos propios. Aun quienes descendían de europeos, pero habían nacido y crecido en estas tierras, se sentían más americanos -como se llamaba entonces a los habitantes del continente- que españoles.
México Virreinal
La Colonia
A la caída de Tenochtitlan, los antiguos dominios mexicas quedaron bajo el mando de Hernán Cortés, a quien el emperador Carlos V nombró Capitán General. Sin embargo, la ilimitada ambición de éste y los abusos cometidos por sus colaboradores, convencieron al monarca de que era necesario establecer un gobierno más disciplinado en los dominios a los que se llamó Nueva España. Primero designó un equipo de cinco hombres, denominado Audiencia, que sólo provocó más problemas. Finalmente decidió nombrar un representante directo de la monarquía, que gobernaría con el título de Virrey.
El Virreinato duró casi 300 años. En ese lapso hubo 63 virreyes, quienes encabezaban un grupo muy numeroso de funcionarios encargados de cobrar impuestos, mantener el orden y proteger el territorio y su explotación económica.
Cristobal Colon (descubrimiento de America)
En 1486, los Reyes Católicos lo recibieron por primera vez en Alcalá de Henares (Madrid) pero una junta de expertos no aceptan sus proyectos.
En 1488 mientras esperaba la decisión de los Monarcas, conoció a Beatriz Enríquez de Arana, que le dio un hijo: Fernando Colón.
Con la ayuda de uno de los religiosos (Fray Juan Pérez), logró finalmente el apoyo de los reyes que gobernaban España: Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, los "Reyes Católicos", quienes le proveen de ayuda económica con el fin de organizar la expedición.
El 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones de Santa Fé, que concedieron a Colón el título de almirante de la expedición, virrey de la tierra que conquistaran y el diez porciento de la riquezas que pudiera traer a España.
Del Puerto de Palos (España), Cristobal Colón parte el 3 de agosto de 1492, con tres naves: la Santa María, la Pinta y la Niña (acompañado en la empresa por los hermanos Martín y Alonso Pinzón y los hermanos Niño). La tripulación estaba formada por ciento veinte hombres (aproximadamente).
El 12 de octubre de 1492, el marinero Rodrigo de Triana vió una costa cubierta de palmeras y gritó: Tierra!!!!. Desembarcaron al día siguiente en la isla de Guanahaní (bautizada San Salvador). Continuó viaje descubriendo otras islas entre las que se destacaban La Española (ocupada actualmente por Haití y Dominicana) y Juana (Cuba).
Regresó a España (dejando en La Española una pequeña guarnición), con el fin de contarle a los reyes que había llegado a las Indias. Cuando regresó a España tuvo un gran recibimiento por parte de los reyes. A partir de allí se suceden varios viajes, pero ninguno con el éxito que tuvo el primero.
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